viernes, 17 de junio de 2011

"Empedrado está el Infierno de buenas intenciones"

Bueno, al final no me fui a Irlanda, como podréis comprobar...  las malditas irlandesas se han puesto de acuerdo para que no me vaya, ¡arrrghhhh!
En fin, entre que consigo otra familia que me quiera y tal, sigo buscando un curro en condiciones, ya sabéis uno de verdad, con contrato, dinerito al final de mes y esas cosas. Y entre que me sale y no estoy con el tema de echar propaganda, aunque me he tirado dos días sin poder moverme, con un dolor de espalda terrible.
Noticias no tengo muchas, bueno, han vuelto a ofenderme, aunque eso no es nada nuevo. Me pasa por esperar que la gente tenga dos dedos de luces y sea considerada (sobre todo lo segundo). Yo lo que digo es que hay formas y "formas" de hacer las cosas y nunca entenderé por qué la gente escoge siempre el camino más malo para hacerlas, hay mil formas de decir ciertas cosas y la cuestión no es tanto lo que se dice (que en este caso como que da igual) sino cómo se dice, porque una, tenga la edad que tenga y se comporte de la forma que se comporte, merece un respeto, consideración y un saber hacer las cosas. No es mi problema que la gente se monte películas o se raye de mala manera por lo que sea, si es algo que hice o dejé de hacer ni lo sé ni me importa, por la sencilla razón de que a mí nadie me ha preguntado nada así que si nadie se molesta en preguntar pues que piense lo que quiera, que problema mío no es. Pero eso sí, a mí que no se me falte al respeto de ningún modo y no sólo se le falta el respeto a la gente con palabras mal sonantes sino con las formas y yo me siento bastante ofendida. Sé a ciencia cierta que no había intención ninguna de ofenderme, pero la haya o no, a mí me ha ofendido. Porque una persona puede tener poco tacto, puede ser poco considerada, tener poca educación, etc. pero vamos a ver, cuando una persona te respeta y te aprecia lo mínimo que puedes hacer es en un último momento, devolverle, al menos, ese respeto. Aunque pensándolo bien no sé si lo que más me molestó fueron las formas o el momento; cuando más me hacía falta como amigo, me falló como persona.

En otro orden de cosas:
El viernes pasado ligué con tres, aunque sólo acabé con uno retozando en el césped a las tantas de la madrugada, muchos besos y es de lo que más me gusta, los besos. A veces me gustan más que el sexo en sí. Además, ahora no paro de hacer vida social, entre Jean, Patri y ahora Rafa (un amigo nuevo), no paro. Bueno y Damián, que tenemos un "cafelito" pendiente, jijiji. Hago un poco de ejercicio cada mañana, como más sano, empezaré a correr y a hacer más ejercicios en cuanto una amiga haga selectividad y yo acabe con todo el tema de médicos y tal. Ya va tocando cuidarse.

Ya os iré contando más cositas!!!! ^^


miércoles, 20 de abril de 2011

 Despertador + Ducha + Un par de tostadas con miel + Ropa limpia + Trabajo + Vuelta a casa = Rutina diaria.

Todo esto es lo que le hacía falta a Martika y todo lo que ella quería tener; era su ecuación perfecta. Hacía tiempo que había decidido comenzar una nueva vida y para eso había dejado atrás muchas cosas: su antiguo trabajo, su familia, su ciudad natal, su pareja, su piso de dos habitaciones. Adquirió un gato (no le gustaba estar completamente sola), se instaló en un piso de una habitación, quería dejar claro a todo el que entrase que ahí no había sitio más que para ella y su gato, se compró una guitarra que no aprendió a tocar nunca pero que le hacía ilusión tener, era como su tótem.

Cada día hacía lo mismo una y otra vez, hasta que un día mientras caminaba se topó con un hombre alto, fuerte y bastante robusto, con mirada fría y penetrante. Ella iba caminando a su lado, iban casi al mismo ritmo y Martika no podía evitar mirarle, cada vez que intentaba apartar la mirada algo en su interior la empujaba a seguir mirándole.  Martika, que había sido muy curiosa desde pequeña, decidió que no pasaba nada por romper la rutina un día, de repente el hombre robusto giró bruscamente y cruzó la calle corriendo, para, contra todo pronóstrico, andar en la dirección opuesta a la que supuestamente iba. Martika se quedó bastante sorprendido y aquello acrecentó su curiosidad así que ella decidió imitarle y estuvo siguiéndole un par de horas, tras darle  varias vueltas a la manzana el hombre robusto llegó a una pequeña puerta medio destartalada que parecía estar escondida entre unos matojos, en un callejón sombrío; Martika, que no se atrevía ni a asomarse por aquel lugar, decidió espiar desde la esquina y asomar la cabeza de vez en cuando para atisbar algo del panorama. La primera vez que se asomó vio al hombre robusto frente a la puerta, no se atrevió a mantener la mirada durante mucho tiempo aunque puedo escuchar cómo la golpeaba con un ritmo frenético. Al segundo vistazo pudo ver la puerta abierta, el hombre robusto no estaba, sin embargo sí que había otro hombre, rubio de pelo rizado, con ojos como lagos, casi hipnóticos.
Martika sentía que el pecho le iba a estallar, notaba cómo le latía el corazón y casi le dolían los oídos. Decidió que había tenido suficiente aventura por un día y volvió a casa. Volvió a su rutina, a darle de comer a su gato, Micho, volvió a regar las plantas que el expropietario le había dejado en herencia y volvió a meterse en la cama, con un vasito de leche calentito y con el mando del televisor a un lado. Se puso a pensar en el hombre robusto, en la puerta, en el hombre de pelo impoluto y en su miniaventura y mientras todo eso daba vueltas en su cabeza, se quedó dormida con la tele encendida.

Cuando despertó y vio la hora se quiso morir. Era tarde, muy tarde, no le dio tiempo de desayunar, se dio una ducha rápida y al trabajo. Salió más tarde de lo acostumbrado y allí estaba, otra vez, el hombre robusto, esperándola. La sujetó del brazo, con bastante fuerza, aunque eso a Martika no pareció molestarle en absoluto. La llevó de vuelta al callejón, volvió a repiquetear en la puerta, salió el hombre rubio y haciéndole un gesto al hombre robusto, hizo que éste la soltara de pronto y se fuese. Martika estaba muy asustada pero no le salía la voz para gritar y pedir auxilio, además, todavía no le había pasado nada malo y la intriga le podía más. El hombre rubio le sujetó la mano derecha con dulzura y se inclinó para, mientras se la besaba, pedirle disculpas por el trato dado por su "amigo". Martika tenía los ojos abiertos, tan abiertos que tenía la sensación de que se le iban a salir de las órbitas, de ello se percató el hombre rubio y le sujetó de los hombros para intentar tranquilizarla un poco, le susurró al oído que podía estar tranquila, que sólo quería conocerla.
Todo esto le resultaba muy extraño a Martika pero, a la vez, sumamente excitante.
El hombre rubio, que se había presentado con el nombre de Kilian, la llevó a una pequeña habitación donde había una mesa y un par de sillas. En la mesa había una tetera y un par de tazas pequeñitas y un platito con azucarillos. Martika se sentó y se preparó un té para ella y otro para él, lo hacía con una naturalidad sorprendente, no parecía que tuviese consciencia de donde estaba metida.
Kilian tomó varios sorbos de té y comenzó a contarle a Martika que la había estado observando desde hacía algún tiempo y que le resultaba curioso cómo ella había seguido a su "amigo" sin que éste hubiese podido despistarla.
Sacó un pequeño medallón que le colgó del cuello sin que ella se opusiese en ningún momento. El medallón era de oro blanco, con un águila y un tigre dibujados en la parte frontal y un ave fénix en la parte trasera. Le dijo que había pertenecido a su familia desde hacía generaciones y ahora le tocaba tenerlo a ella. Martika se quedó muy extrañada, acababa de conocer a ese tipo y ya se había metido casi de lleno en su vida. Martika, muy asustada (casi histérica), chilló y le tiró la tetera a la cara, dándole parcialmente en la cara con el agua caliente. Kilian, con la mano tapándose la parte donde el agua le había quemado la cara corrió hacía ella, la persiguió hasta que la perdió de vista en la calle principal.

Martika se tapó con su sábana completamente, como hacía cuando era pequeña y había tenido alguna pesadilla. Ella y su sábana impenetrable. Martika despertó esta vez bastante tranquila, y a su hora, volvió a su rutina de siempre, desayuno, ducha, trabajo...
Al volver a casa notó algo distinto, algo faltaba; la comida de Micho estaba intacta, no había pelos por ninguna parte, todo era muy raro. Salió al descansillo y llamó a un vecino, le preguntó por su gato y la única contestación que recibió fue "¿qué gato?", por otra parte entendía que era un hombre mayor y que a veces se les suele ir la cabeza un poco. Probó con otro vecino y recibió la misma respuesta, Martika ya estaba empezando a angustiarse, era como si su gato no hubiese existido nunca, pensaba que allí la gente tenía graves problemas auditivos porque no entendía cómo podían no haber escuchado ni un maullido ni un ronroneo en aquel bloque casi desértico.
Volvió a meterse en su cama, había hecho la compra por internet hacía pocos días y tenía suministros para estar dos o tres días sin salir de casa, además era viernes. Volvió a dormirse con la tele encendida pero esta vez al despertar lo hizo con un sudor frío, algo andaba más que mal en casa. La puerta de su cuarto estaba abierta y un medallón colgaba del pomo.
Kilian, el medallón de Kilian. Decidió ir a hacerle una pequeña visita, pero esta vez iría preparada, al menos con un buen spray de pimienta, por si las moscas. Se presentó allí y empezó a dar golpetazos en la puerta, hasta que Kilian le abrió, tenía media cara vendada pero el pelo le había quedado intacto. Le contó que estaba en coma, que se tenía que decidir y que su vida dependía de un hilo. El medallón era una prueba y la había pasado. Martika no entendía nada, ella no estaba en coma, estaba perfectamente, no recordaba que le hubiese pasado nada, había estado haciendo su vida normal como siempre, a excepción de esa aventurilla, así que lo único que hizo fue reirse en plena cara de Kilian. Éste, que ya se lo veía venir le mostró un par de informes médicos que decían exactamente lo mismo que él le había explicado. En el informe aparecía el nombre completo de Martika, su dirección, número de la seguridad social y demás datos personales pero ella estaba ahí, sentada, no en una cama de hospital.
Kilian le dijo que todo se trataba del corazón, que le había estado fallando y que era hora de decidirse. Ella no entendía nada, no sabía de qué estaba hablando y no sabía ni qué hacer ni qué decir. Kilian le explicó que hacía tiempo había hecho una mala elección y que ella en el fondo lo sabía. Que el corazón de más de una persona había sufrido mucho y que era el suyo el que ahora corría peligro. Ella le dijo que no entendía nada y Kilian se limitó a acompañarla a la puerta.

Martika aquella noche tuvo un montón de pesadillas, se despertó varias veces de madrugada y al despertarse por la mañana tenía un nudo en la garganta que le angustiaba demasiado. El último sueño no había sido una pesadilla exactamente, le había hecho levantarse a ducharse con agua fría (algo que nunca hacía antes de desayunar); había soñado con Kilian, con el Kilian que atisbó mientras espiaba, el de los ojos azules cual lago y el de los rizos rubios como el oro. Había soñado que aquella noche él le acompañaba a su casa, ella le preparaba algo de cenar y mientras ella recogía los platos él la había abrazado con fuerza, en ese momento ella se giraba y él acercaba su boca para besarla pero no la besó, le mordió el labio haciendo que un hilo de sangre recorriese la barbilla hasta el pecho de Martika. Martika se sentía excitada pero no sabía qué hacer, hacía bastante tiempo que no se había visto en esa situación. Pero Martika no tuvo de qué preocuparse. Kilian la cogió con fuerza del brazo y la llevo hacía la cama, la tiró bocabajo y le subió la falda, mientras le daba bocados en la espalda, le acariciaba los muslos, recorriendo con los dedos cada centímetro hasta llegar a la entrepierna, que ya estaba húmeda pero en la que siempre quería resalcirse hasta casi hacer llegar al clímax a sus amantes. Pero a Martika le estaban excitando más los mordiscos que la mano extrañamente cálida en su entrepierna, ella no paraba de gemir y él no paraba de insultarla. A ella no le gustaban ciertos insultos pero sí le gustaba ser sumisa, le gustaba seguir órdenes y sentía que le podían pedir cualquier cosa. Kilian la puso de lado y empezó a penetrarla con fuerza, ella se estremecía cada vez más y sus gemidos eran cada vez más fuertes. De repente Martika se levantó y cogió a Kilian por el pelo, lo sentó en el suelo permitiendo que su espalda  se apoyase contra la cama y empezó a azotarle las piernas, a agarrarle con fuerza los brazos a la vez que intentaba pegarle en la cara. Se sentía muy excitada, nunca había llegado a estar así y sentía que no necesitaba tener el control de nada, sentía que debía dejarse llevar. Kilian no para de gemir, y entre gemido y gemido arañaba por aquí y mordía por allá. Llegando al punto culme él la cogió del cuello, como si fuese a asfixiarla y apretaba cada vez con más intensidad. Ella no había hecho algo así nunca y al principio se sintió muy asustada pero a los pocos segundos empezó a entender que aquello le estaba gustando, que le gustaba pegar y que le hiciesen algo de daño, porque en el fondo sentía que se lo merecía, y además, le gustaba sentirse sumisa, le gustaba el hecho de no tener que controlar algo en su vida.
Aquel sueño le había asustado mucho, porque fue muy vívido, muy real. Y le había gustado, que era lo peor para ella. Volvió a la cama pero esta vez no durmió, no pudo pegar ojo en todo el día. Fue a caminar por los alrededores pero aquellas visiones le perseguían siempre y no la dejaban tranquila. Martika no entendía nada y sentía el deseo de huir, hacía otra ciudad, hacia otro mundo.

Días más tarde todo volvió a la normalidad, no había vuelto a ver a ni a Kilian ni a su "amigo", ella seguía su rutina de siempre.


Mientras, en otra parte...  dos doctores debatían sobre si finalmente la paciente necesitaría un transplante de corazón o no.

(CONTINUARÁ)

martes, 19 de abril de 2011

Heat of the moment

Un mes, si todo sale bien, para irme a Irlanda. Es decir, me queda un mes para aprovechar España, y más concretamente, Málaga.

Que os echaré de menos está claro, que voy con miedo también, pero siempre puedo volver. Aunque la idea es volver cada 3 meses, aproximadamente, para ver a la familia y a los amigos. Sobre cómo me irá en Irlanda ya se verá...  lo mismo triunfo que lo mismo me tengo que volver en unos meses por no aguantarlo, a saber! La cosa es disfrutar lo máximo posible, todo lo que se pueda! ^^

Últimamente me han pasado cosas maravillosa; he conocido a un montón de gente, a algunos les considero ya mis amigos porque tengo la sensación de conocerles desde hace años, también he dejado a mucha gente por el camino, pero bueno, si no están ahora a mi lado, por algo será.

Ahora mismo estoy feliz. Tengo a gente a la que le importo, gente a la que darle cariño y eso, para mí, es lo más importante. Últimamente estoy más necesitada de dar cariño que de que me lo den a mí, aunque nunca se dice que no a unos mimitos, jijijiji. Supongo que una no puede tenerlo todo en la vida y lo bonito no dura para siempre.
Alguien al que conozco desde hace poco me ha recordado un montón de cosas, que ya había escuchado antes pero que se me habían olvidado. Cosas como que no tengo nada en común con cierto tipo de gente, pero ya no es el no tener algo en común o no (que siempre se puede sacar de donde no hay), sino que yo no tengo vida. No tengo trabajo, no soy independiente y al estar a expensas de mis padres no puedo hacer un montón de cosas. Hace tiempo que decidí no tener pareja, a parte de que con todo lo vivido (que no es mucho pero tampoco son dos días) no confío ni una mijita en los hombres, es que no podría tener una relación normal. Cuando veo a las parejas que se van de fin de semana por ahí, que quedan y están hasta las tantas, que alguno va a pernoctar a casa del otro lo único que siento es envidia, envidia por poder tener una relación normal, asi que, de media, no quiero hacer pasar a nadie el tormento de estar todo el santo día escuchándome decir: "no puedo" o "no puedo, mi padre no me deja", además ya estoy bastante cansada de escuchar  una y otra vez: "pero qué edad tienes tú? con esa edad tienes que estar así?" ,etc. Así que mejor sola que no dando el latazo a nadie! jajajaja.
Aunque admito que hace tiempo que me gustaría que me susurrasen que me quieren (de verdad) a la oreja; un simple susurro que se pierda en el viento, pero que yo lo escuche. Aunque ya tengo más que visto que la gente se enamora de las hijas de puta y no de gente como yo. Tengo la sensación, a veces, de no ser "suficiente" para alguien, no sé, es raro pero siempre es la misma historia. Imagino que algún día cambiará...




lunes, 15 de marzo de 2010

Presente.

Administrativo polivalente para PYMES.

Un curso de la Junta que durará hasta el verano, aunque este curso al menos acabará antes de agosto, que es de agradecer. El ambiente que se respira aquí no tiene nada que ver con el del curso del año pasado. Todo está más tranquilo ahora, la gente apenas hace ruido lo que no quita que no hablen de vez en cuando y haya un ambiente de buen rollito.
La media de edad de este curso es más alta que la anterior donde la gente tenía los 20 y pico (aunque había alguna que otra que había pasado la treintena), y se nota bastante la diferencia. En este curso la gente viene a aprender y no a pasar el rato, hay gente que no se toma esos cinco minutos de descanso y sigue con lo que estaba haciendo. Carmen no tiene que entrar a llamar la atención porque cuatro majaras se pongan a berrear como si esto fuese un tablao flamenco, aquí no hace falta una "persona de autoridad" que ande pendiente siempre, esta gente ya dejó el colegio atrás hace bastante. Una alegría de clase, vaya. Además la gente es muy simpática. Aunque siempre hay gente con la que puedes tener más afinidad, ya sea por la forma de ser o por la proximidad en lo que a edad se refiere, no hay que olvidar que aquí he venido a hacer un curso, no ha hacer amigos. Que si me llevo alguno pues no me voy a quejar pero no es una prioridad, todos nos llevaremos bien cuando acabemos el curso y como mucho mantendremos contacto por msn. Eso es lo que yo creo, veremos cómo evoluciona la cosa durante estos meses.

Mi vida ha cambiado, aunque no mucho, no es que me haya tocado la lotería, no es que me haya ido a vivir con alguien o tenga pareja estable ni nada. Pero mi vida ha cambiado, yo he cambiado. Ahora me junto con Patri y su primo, ambos son muy majos. Patri y yo no es que tengamos una gran amistad, sí que nos llevamos bien ahora pero al fin y al cabo no hay que olvidar que hace poco que nos conocemos. Ni ella me conoce a mí ni yo la conozco a ella, aunque lo que he visto hasta ahora me gusta. A mi me va a tener cuando quiera, como cualquiera que me necesite pero que tenga a Patri no significa que deje de hacer amistades. Por ejemplo, este sábado pasado, día 13, salí al centro con Prisci y su hermano Edu, en principio también venían Patri y su primo Javi pero Patri se puso mala con fiebre y ambos decidieron dejarlo para otro día, así que salimos los 3 solitos al final. Yo me lo pasé muy bien, nos echamos unas risas y tal. Me encontré con "El Loco" en el Wakame, me volví a presentar a su colega, Joaquin, si no recuerdo mal. Y me presentó a una amiga suya, Olga, que me sonaba un montón. Claro que me sonaba, como que salía en S.O.S. Estudiantes, estuve un rato hablando con ella sobre la serie y el tema de los actores y tal y al poco desapareció de mi vista. Volví con Edu y Prisci y charlamos un rato, nos lo pasamos muy bien. Yo al menos me lo pasé pipa :)

No sé cómo será mi futuro pero mi presente está siendo maravilloso!

jueves, 11 de febrero de 2010

:)

martes, 22 de diciembre de 2009

Transición. Aprendizaje. Coraje.

Dentro de dos meses justitos será mi cumpleaños. El 22 de febrero cumpliré 23 añitos, todavía no se ha acabado el año y ya estoy pensando en qué podría hacer para celebrarlo.
En todo un año me han pasado miles de cosas, tanto buenas como malas, y hasta la fecha puedo decir que este es el año que más he aprendido y espero seguir aprendiendo año tras año. También sé diferenciar mejor (lo que no significa que se me de bien del todo) a ciertos tipos de tios, la clase de tios que quiero tener lejos, básicamente. También he definido mejor la amistad, cosa que aunque mucha gente crea lo contrario, en cuestión de amistad no hay que ser conformista y hay que saber quién se te acerca por amistad o por interés. También hay que tener en cuenta que hay muchos tipos de intereses.
Bueno, podría deciros todo lo que he aprendido este año pero es tanto y la mayoría de cosas son tan íntimas que paso, podría tirarme aquí otro año sólo para contároslo y no es plan, ni yo tengo tiempo ni vosotros tenéis tanta paciencia.

Un beso a todos y gracias por ayudarme a crecer y a aprender de mis errores (y de los vuestros).


domingo, 20 de diciembre de 2009

Facto Delafé y las Flores Azules - Solo palabras




Creo en la paciencia
Temo la palabra
Odio la mentira
Siempre por la espalda
( x2 )

Creo que te entiendo
¿Esto es lo que opinas?
¿Sabes lo que siento?
¿En tu pensamiento?
¿Crees en las promesas?
Son solo palabras
Yo creo en los actos
El acercamiento

Bésame si miento
Dame tu saliva
Vives mi deseo
Siempre de escondidas
Aquí la palabra
En segundo plano
Sientes el aroma,
Vida; escucha, mira.

Veo la salida
Siempre afirmativa
Caminaré ciego,
porqué sé que miras

A-F-A-S-I-A

Dime con tus dedos
Que no habrá más peros
Que siempre seremos
Mientras nos toquemos
( x5 )

Luz entre las ramas
Seis de la mañana
Llegan los colores
Nacen las fragancias
Dime esa palabra
Que tus ojos cantan
Como fluye el viento
Como corre el agua
Entre las montañas
Bésame los labios
Tócame la cara
Que me tiembla el alma

Poseía poesía
Caminaba componía
Comparaba concentrada
Si buscaba encontraba
Contaba y cantaba

cantando hablando,
y quién canta aquí
tu a ella o ella a ti?
es un simple gesto,
quién lo siente
quién lo haría
un terrible amo
un magnífico criado
¿sientes lo que expreso?
espero que sí...

h-j-calma,
contemplad a las flores
que las flores bailan
contemplad a las flores
que las flores bailan
que las flores bailan

sueñan que vuelan,
a las almohadas
tantas hermosas...
sobran palabras

todo se inflama.
tantos tobillos...
te tengo atada
-dime cariño..-

creo que siento
que se nos para
críos que sueñan
sueñan que vuelan
alas almohadas
tantas hermosas
sobran palabras

no tengo a donde ir,
así que iré a cualquier lugar
a cualquier lugar...
porque no tengo a donde ir...(bis)





jueves, 17 de diciembre de 2009

Lo que yo quiero no me lo puede dar nadie.

Quiero el olor de una piel que te da cobijo.
Quiero un corazón fuerte para que no se desborde el lago de mis ojos.
Quiero una mano, que empuñando el cariño, me desarme el alma; que en defensa siempre anda.
Quiero una voz que espante a los monstruos de mi cabeza.
Quiero una sonrisa que ilumine mi día y un día que me recuerde con nostalgia.
Quiero palabras de amistad eterna, pues eternas serán esas palabras en mi alma.
Quiero el sonido de una risa que confiada junto a mí anda.
Quiero la muerte de mi conciencia, que me dice que algo no anda bien.
Quiero un funeral para mis temores, que me hacen retroceder.
Quiero piernas firmes para que al caminar la gente pueda seguir el ejemplo de la valentía, a veces y muy a mi pesar, confundida ésta con la estupidez.
Quiero una espalda fortalecida por la madurez y el tiempo, para poder ayudar a mis amigos con sus cargas y sus muertos. Muertos sus sentimientos y sus deseos no queda otra que ayudarles con el peso hasta que nazcan unos nuevos.
Quiero poner el cielo a tus pies para que las estrellas puedan acariciarte, lo que refleje el mar será La Tierra para que al rozar el agua con tus dedos puedas sentir el mundo entero.
Quiero frases bonitas para recordarlas cuando, ya marchito, mi corazón se deshaga en mil caricias y mil sonrisas; réquiem de alguien que nunca fue.

Yo lo que quiero es el mundo.


¿Qué pasa cuando alguien intenta ser sutil y no lo es?

1. Quedas mal. Básicamente porque para ser sutil tienes que serlo, no basta con querer.

2. Quedas muy mal. Si tomas a alguien por lo suficientemente tonto como para no "captar" el mensaje y lo capta, es que el tonto no era él/ella.
3. Eres tonto/a y no lo sabes. ¿Se lo dice alguien? Mejor no.
4. Sin ánimo de repetirme diré: quedas que te cagas de mal. Pero esto sólo ocurre en ciertos casos concretos.
Cuando INTENTA ser sutil en algo es porque quiere hablar de un tema pero no de forma abierta (al menos no directa), lo malo viene cuando:

a. El que sea se da cuenta de que esta hablando de él/ella.
b. Comprende que el tipo en cuestión está totalmente equivocado.

Lo que puede provocar dos cosas:

a. Que quedes peor que mal, ya que dicho sujeto en cuestión verá la imagen "irreal" que te has fijado sobre esa persona, que puede ser peor o mejor de la real, pero que no es la que tiene que ser.
b. Que te conozca ya y decida pasar de ti y del tema.

Siempre es mejor hablarlo todo antes de hacerse una idea equivocada. Sobre todo si la idea la vas a plantear en base a lo que terceras personas te cuenten.





lunes, 14 de diciembre de 2009

¿¡Y qué más da!?

¿Y que más da si grito, si me río o si lloro? No es que nadie se vaya a enterar, a menos que lo diga. Y hace tiempo que me callo esas cosas. Es verdad que, a veces, es bueno desahogarse con alguien pero eso es ponerle un peso encima que no merece. Que sí, que los amigos están para ayudar pero no es mejor amigo el que al pedirle ayuda te la ofrece sino el que no pide ayuda sin ser TOTALMENTE necesario. A los amigos hay que cuidarlos, y si cuidarlos significa no mostrarles tus sentimientos pues se hace. Personalmente me gusta que la gente se desahogue conmigo, me gusta ayudar en la medida de lo posible; un abrazo o un beso en la mejilla en ciertas ocasiones hacen más bien que mil palabras.

Hace seis meses que no paro de aprender cosas, quizás me esté equivocando, quizás lo mire desde el punto de vista que no es (aunque intento mirar las cosas desde varias perspectivas) pero aún así me alegra aprender de mis errores. De no hacerle caso a nadie ni dejarme llevar por nadie, sólo me dejo llevar por mis sentimientos cuando la cabeza no quiere actuar. Y eso me ha pasado demasiadas veces estos últimos meses. Pero jamás me arrepentiré de haberme equivocado, tal vez, de lo único que pueda o deba arrepentirme es de haber molestado/herido a alguien en este proceso de aprendizaje que es la vida. Por cierto, mu' filosófica me estoy poniendo ya así que ya voy parando, que se me va la pinza, jajaja.

Esta semana cerraré mi fotolog, que hasta el momento era donde más post hacía, por comodidad y rapidez, pero bueno para algo tengo un blog, ¿no? El que quiera saber algo de mí y no quiera molestarse en preguntármelo personalmente siempre puede entrar a cotillear. Al menos en el blog siempre soy sincera, en el fotolog tenía que medir las palabras para "no herir sensibilidades". Aquí me siento más libre, no sé el por qué, pero me siento más libre.
Este mes pasado estuvo lleno de cumpleaños, meteduras de patas; de todo un poco... este mes no sé qué me va a deparar pero sea lo que sea lo recibiré con los brazos abiertos. Estas fechas no es que sean muy agradables para mí, soy de esas personas a las que no es que no les guste la Navidad sino de las que estas fiestas le son indiferentes. Mientras unos se alegran por volver a ver a familiares o viejas amistades a mí me parece un mes más de otro año que va a pasar. De hecho si os digo la verdad es el mes de enero el que no me gusta nada, pero eso son historias personales y no vamos a entrar en tantos detalles, ¿verdad?
Bueno, yo me despido (por hoy), ya volveré a contaros un poquito más de mi vida. Pasároslo bien estas fechas y disfrutad de todo lo bonito que se ve últimamente, y si no lo veis, buscadlo, que estar fijo que está por alguna parte :P

Besos a todos. Gracias.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Cabrón.

Eso es lo que hay que ser en esta vida. Un cabrón o una cabrona, porque sino no te comes una mierda.
La gente es muy hipócrita y muy desagradecida y si, en algún momento, piensas que no es así es porque no te has parado a mirar el mundo. Cada vez me dan más asco las relaciones sociales, cada vez odio más a la gente. Veo las mentiras, veo los engaños que se hacen entre sí, veo el odio, el desprecio, veo ingratitud por todos lados; veo la desconfianza, la hipocresía y cada día me atormenta más.
Cada día veo sonrisas falsas, abrazos vacíos, besos llenos de rencor y palabras que no significan nada. Veo cómo la gente esquiva los problemas en vez de afrontarlos, pero no sólo los esquiva, sino que no los tienen en cuenta, se olvidan de ellos pero los problemas siguen ahí.
Si tienes un problema con una persona no puedes esquivarlo, y NO PUEDES por razones muy sencillas, la primera y la más básica es que es una persona y como tal, tiene sentimientos. No puedes hacerle un vacío, no puedes dejarla de lado. Eso duele. Y lo que es peor, eso es de cobardes y un cobarde en esta vida no vale nada. Porque no se merece la vida que vive, porque si no arriesga hace que el resto de cosas no tengan valor, hace perder valor a las cosas. Hacen que llores, hacen que te sientas culpable y que te sientas mal pero como no hacen nada por afrontar el problema, encima, te dejan con un sentimiento de impotencia cada vez mayor porque aunque tú quieras arreglarlo ellos no, y eso hace que te sientas impotente y dolido. Porque al no darles importancia a una persona, esa persona se siente casi traicionada. ¿Qué te queda cuando depositas confianza en alguien y a la mínima te traicionan? Nada. La confianza lo es todo, sobre todo en las relaciones de amistad (sí, y en las amorosas). Pero si alguien no confia en tí te dejan vacía, te sientes bastante mal. E imagínate: te sientes impotente, culpable, triste, dolido, incluso inferior, vacío y lo peor es que al cobardo eso no le importa, siempre irá por la vía rápida que es pensar que ya se te pasará, pero no es así, no se pasa, ni ahora ni con el tiempo y lo digo por experiencia. No es la primera vez que me dejan de hablar por malentendidos o por tonterías, no es la primera vez que pierdo una amistad que me importa, y no se pasa ni en un mes, ni en dos, ni siquiera en tres años. Pero de esos acontecimientos he aprendido algo, hay que ser una maldita hija de puta porque si a la primera de cambio te tiran a la basura por qué no merecen ellos lo mismo.
Sé que suena muy extremista pero es que, sinceramente, estoy cansada de ser "la niña buena", la que sufre por los demás, la que lo pasa mal cuando otros les cuentan sus penas, la que intenta arreglar las cosas incluso partiendo de un "mea culpa", que en muchas ocasiones no es así. Estoy harta del desprecio, de esforzarme por arreglarlo todo, de dar palmaditas en la espalda a los demás cuando soy yo la que se viene abajo, la que siempre tiene que poner una sonrisa y la que se pasa noches llorando en su habitación mientras todos duermen. Estoy harta de no importarle a nadie, de que nadie me quiera, de que nadie me necesite, quiero ser imprescindible para alguien. No me refiero en ámbito amoroso ni nada, pero me gustaría que alguien me necesitase, quiero sentir que sirvo para algo y dejar de lado este complejo de sparring que tengo. Estoy cansada de meter la pata siempre, estoy cansada de ser yo siempre la "mala", la "inmadura". La gente dice "pasa de él", "no te preocupes"... pero no es tan sencillo, la vida no es tan sencilla. Me gustaría hablar con él y decirle algunas cosas pero claro, eso requiere que me hable y ya no lo hace. Hay tan poco que decir y tanto que explicar...

La Cabra Mecánica - Verborrea:

jueves, 15 de octubre de 2009

Osú! (Vol.1)

El videoclip no tiene ná que ver con la canción, pero es que encima vaya canción...



Moñadas:


Sucks!:


Yo quiero cantar como ella, bailar como ella, estar como ella...



No puede ser más malo porque no dura más (qué mierda de video y de canción!:



Otra pava que canta:



Esta tia nunca ha andado fina...


Todo es una mierda, pero siempre se puede bailar ^^

martes, 4 de agosto de 2009

À bientot!

Me voy pero espero que por poco tiempo, suerte que este blog lo leéis cuatro gatos XD
Sé que no muchos me echaréis de menos por aquí pero para los que sí lo hagan, gracias. Gracias por leer las tonterías que se me pasan por la cabeza, por leer las historias que hago en una hora que al final dejan de gustarme porque no salen como quiero, gracias aguantar las paranoias que pongo por aquí y gracias por no presionar cuando no posteo con frecuencia. Por todo eso y más, gracias!!!!

Y ahora me toca dar gracias a:
Taivimbra, que siempre me anima a escribir algo.
Nanillo, que se pasa de vez en cuando por aquí (o eso espero XD).
Jora, que es una tía impresionante y espero que le siga yendo tan bien cuando yo vuelva al mundo bloggero :P
Al habitante de mi cabeza gracias por estar, que a estas alturas de mi vida creo que eso ya es mucho para mí XD

Y un besazo a todos!!!!!



Hasta luego.



viernes, 24 de julio de 2009

Be Farlopero My Friend

Antes de empezar con este post quiero dejar claras un par de cosas:

1.Esto no va en plan "la droga es mala, déjala", la gente ya es mayorcita pa saber lo que hace con su vida. Esto es simple y llanamente una opinión personal.
2. Esto no es ningún ataque personal hacia nadie, si alguien se siente identificado/a... pues que no se meta farlopa XD

A parte de absurdo, innecesario y caro meterse farlopa me parece tremendamente egoísta. Si estas mal vete a un psicólogo, que no pues busca ayuda en tus amistades. Lo difícil es no drogarse, farlopa se mete hasta el/la más tonto/a. Ahora eso de estar mal y no drogarse ESO sí es difícil, con tantas cosas que nos pasan a diario a cualquiera le entran ganas de meterse cualquier cosa que le haga evadirse de la mierda que le rodea. Pero ahí esta la fuerza de voluntad, que ya no es por ti, por tu salud porque al fin y al cabo morirte te vas a morir, tú, yo y todos; pero pequeño/a farlopero/a si aprecias a los que te rodean deberías ir dejando de meterte tanta mierda en el cuerpo. El resto sufre, la gente te ve mal y sufre.
¿Te metes porque estas mal? Me parto y me mondo, y no me río de ti sino de la excusa, porque la farlopa provoca paranoia transitoria pero eso seguro que ya lo sabías aunque seas un/a inconsciente. Así que imagínatelo desde mi punto de vista, una persona lo esta pasando mal, se mete farlopa lo que hace que lo pase todavía peor y como esta peor se mete todavía más farlopa... ¿qué coño haces ahora? Joderte y ver como alguien se mata poquito a poco. Yo soy de las que no se meten en nada y menos si no me llaman, mucho menos en cuestión de droga pero la verdad es que duele ver a alguien así, y mucho.
Además a mí lo que me gusta es cuando te dicen "no, yo controlo me meto de vez en cuando nada más", sí ya pero te ves en la necesidad de meterte de vez en cuando,¿no? Igual es que no lo tienes tan controlado. O eso de "mira tengo 24 años y estoy como una rosa" sí claro, hasta que te veas con la nariz en el suelo, con un agujero en el cielo de la boca, más solo/a que la una por tu estupenda paranoia o muerto; o peor todavía ¡un impotente sexual!. Pero joder sí, es verdad que estas como una rosa.
De todas formas el/la que se mete por problemas de la vida todavía tiene un pase (que de todas formas le daba de hostias que hasta "el mono" saldría corriendo), pero lo que me parece una gilipollez es meterte de todo para aguantar tres o cuatro días de aquí pa allá, eso sí que es de gilipollas.

Pero bueno cada uno elige con qué veneno envenenarse; yo, por ahora, paso...

sábado, 11 de julio de 2009

Pequeeeeeee!!!! YA!



He recordado muchas cositas de cuando era peque. Entre ellas que It no es para verla a edades mu tempranas, sobre todo porque le coges susto al lavabo, a mirar debajo de la cama y probablemente a la oscuridad; aunque eso último creo que viene de otra cosa. Según dice mi hermano de peque me daba susto un radiocassette que teníamos, que tenía los botones de colores (verde, rosa...). Además por lo visto siempre cogía el cartón del rollo de papel higiénico al vaciarse, por no hablar de mi vena artística con los libros, libros que me dedicaba a pintorrajear y la vena musical que tenía, que por lo visto eso de la batería me molaba pero a mi madre eso de tener que comprar una cantidad ingente de tapas de cacerolas no le iba tanto XD
Recuerdo cuando me ponía a jugar al Pressing Catch con mi hermano y a Sumo en la cama de mis padres, recuerdo cuando venía mi primo Javi y jugabamos al escondite (claro, yo siempre perdía porque iba a esconderme en el armario automáticamente). Pero creo que lo que me ha hecho ser tal como soy es la música que escuchaba, me encantaba Enrique y Ana, supongo que Regaliz también, Teresa Rabal y Xuxa. Xuxa para mi era como una pedazo de tía que cantaba cosas chulísimas, para otros supongo que sería una pedazo de zumbona XD

También había otras canciones que me marcarón como la de la Lambada (me encantaba el baile aunque no era mu consciente yo de ello...), o también molaba la de Bom Bom Chip. Que por cierto un día en la puerta del cole repartieron álbunes con cromos de la peli que hicieron y con la letra de sus canciones, para variar mi madre lo tiró ¬¬
También recuerdo que mi madre tenía que entrar cada dos por tres a mi habitación porque no sabía qué estaba haciendo, y es claro a mi siempre me ha gustao el silencio y la tranquilidad y jugaba con las muñecas imaginándome las conversaciones en mi cabeza.
Pero ahora veo esa mierda de dibujos que hechan por la tele, esa mierda de muñecas que son cada vez más merdellonas, esa mierda de música que hay "para niños" y me alegro de haber nacido en el 87, me alegro de haber sido tan infantil hasta hace poco (bueno quizás lo siga siendo) y me alegro de seguir creyendo en principes, castillos, princesas y en el amor verdadero; aunque yo ahora mismo no pueda ver nada de eso.
Simplemente espero que los niños de ahora tengan una buena educación, una buena infancia y no descubran pronto los trucos del Ratoncito Pérez y demás.



Otros:
Xuxa - Ilarié

Bom Bom Chip - Multiplicate por cero

Kaoma - Lambada

Enrique y Ana - (Mejor lo ves tú mismo/a XD)

miércoles, 8 de julio de 2009

10 razones para no ser... un chicle.

1. Te mascan sin parar.

2. Te babean cosa mala.

3. Se cansan de ti pronto.

4. Secas la boca y das hambre, por no hablar de los gases al masticarte.

5. Te tiran o te pegan en cualquier lado.

6. Eres un arma fatal en el pelo de una mujer.

7. Te pueden pasar de boca a boca, lo que significa más babas y más de todo.

8. Múltiple personalidad (que si de sandía y melón...).

9. Eres bastante duro cuando llevas azúcar pero cuando no lo llevas te quedas en nada...

10. Tú destino es que un barrendero te intente despegar del suelo, pero tranqui que no lo conseguirá...

domingo, 28 de junio de 2009

Junio 27, sábado sabadete...

23:26 y Lore ya esta esperándome abajo, en el portal. Acabo de arreglarme y bajo pitando, tiramos rumbo al Village Green. Llegamos al Village... mierda! Las 23:55, todavía no ha abierto así que vamos a hacer tiempo a La Botellita. Hacemos tiempo (porque allí es lo único que puedes hacer ¬¬), otra vez para el Village y todavía sin abrir, cagoenlaputa!
Damos una vueltecilla, me como tres carteles del concierto de Amaral mientras le lloro a Lorena (sobre el concierto, claro) y después de un gran BLA volvemos por tercera vez al Village. Ahora sí que sí, abierto pero Manolo y Paula están fuera hablando con gente, nos acercamos, saludamos, presento a Lorena como es debido. Manolo se va, se quedan Paula y el portero nuevo que tiene cara de gilipollas y va pidiendo que se la partan (vale, eso último quizás no sea así, pero es que me dan ganas de partírsela...). Paula invita a una caña, charlamos un rato, invita a un chupito de tequila, seguimos charlando, invita otra vez a otra caña y así pues... la verdad es que no me acuerdo XD
Lorena y yo nos ponemos a charlar un poco de todo (<---para que parezca que recuerdo lo que estuvimos hablando), bailamos algunas canciones (las que podía porque yo estaba concentrada en sujetar bien la barra, no se fuera a caer). A eso de... las 02:30 pasadas que podrían ser perfectamente las 03:00, no lo recuerdo (para variar) llegó Damián, saludos, charla y a partir de ahí lo que recuerdo es que poco después se fue Lorena con Sergio (que la recogió en el centro) y yo me quedé un rato más con Damián y cia. Después recuerdo cómo Damián intentaba meterme en un taxi pero pobre de él que no sabía que yo soy muy cabezota, así que me fui a pata a mi casa, un poco doblá eso sí. Camino a casa todo se movía demasiado, hasta yo me movía demasiado XD Un par de gilipollas se pusieron a decirme cosas del tipo "¿Dónde vas a estas horas?" a lo que creo recordar que respondí con un "a casa de tu puto padre". Un par de coches me pitaron (que eso es algo que no entiendo...), un gilipollas en un coche (que se paró cerca mía) se puso a pegarme voces (ni recuerdo las cosas que me decía pero de que era un cretino sí que me acuerdo), a lo que le mandé a la mierda, a eso de las 05:10 llegué a mi casa, me preparo para acostarme, mando el correo pertinente y a las 05:30 me acuesto... Lo mejor es que me he levantado a las 08:30 justas y sin resaca ni nada, un poco de dolor de cabeza eso sí pero se me pasó enseguida. Así que estoy algo cansada (hay que tener en cuenta que sólo he dormido tres horas) y me hace falta un café pero no tengo a nadie con quien quedar así que otro domingo que me quedo en mi casa... Pero me lo pasé genial y eso es lo único que tengo claro de anoche XD

lunes, 22 de junio de 2009

La pequeña Sofí

El sol de la mañana acariciaba su rostro mientras ella se balanceaba una y otra vez en aquel columpio oxidado. Aquel columpio que la estaba viendo crecer, en el parque donde su madre la llevaba todos los fines de semana para que se despejara de todos los problemas que tenía en el colegio y en su casa.

Era una niña bastante introvertida, veía a sus compañeros de clase como una pandilla de ignorantes, no sabían nada acerca del mundo que les rodeaba. Ella con apenas 11 años ya había aprendido a dominar tres idiomas; el inglés, el francés y el latín. Éste último era una lengua muerta sí, pero le servía para escribir su diario secreto. De hecho no era tan secreto, ya que lo dejaba siempre encima del escritorio de su habitación pero como estaba en perfecto latín nadie se enteraba de nada.
Había perdido a su padre a la edad de 4 años y su madre había hecho todo lo posible por inculcarle de alguna forma un recuerdo de su padre, de aquel hombre que siempre le compraba golosinas cuando él, por cuestiones de trabajo, llegaba un día o dos después de la fecha indicada. A Sofí, siempre le gustaba que su padre le leyese cuentos antes de irse a dormir. Un día o dos antes de volver su padre llamaba a casa para decir la fecha concreta de llegada y Sofí la señalaba en su calendario; ese día se quedaba despierta hasta que su padre volvía y le leía un cuento. Pero cuando no llegaba a tiempo, la pequeña Sofí, se mantenía despierta toda la noche pensando que su padre podía llegar de un momento a otro y que si la encontraba dormida no le leería su cuento y si no le lee el cuento ella no soñaría consigo misma y su padre, agarrados de la mano, caminando juntos por el parque en el que ella juega ahora cada fin de semana.
Si había algo que consiguiese consolar a la pequeña Sofí eran las golosinas, como a cualquier niño de su edad le encantaban las golosinas pero a ella en particular le fascinaban las formas y colores; se preguntaba cómo podían haber ositos rojos o amarillos o verdes, se preguntaba cómo podían hacer tanto ruido en su boca unos caramelos tan pequeñitos, de dónde sacaban tanta leche las vacas para hacer cartones y cartones de leche y que los mercados pudiesen venderlos. De hecho se preguntaba muchas cosas continuamente.

En este momento, mientras sentía cómo cogía velocidad balanceo tras balanceo, se preguntaba qué pasaría si saltaba cuando alcanzase el punto más álgido que pudiese alcanzar un columpio. ¿Podría llegar al cielo? ¿o su cuerpo movido por la gravedad le haría estrellarse contra el suelo? Desde luego las cosas que se preguntaba no era de una niña de once años, al menos no de una niña normal. Siempre había tenido curiosidad por todo. Por la muerte, por la vida... pero no era algo a lo que le tuviese miedo, lo veía cada día. Veía plantas muertas, fruta podrida, guerras en todas partes del mundo, siempre había visto el mundo como algo caótico, donde lo único seguro era la muerte. Así que había asumido que tardara más o menos iba a acabar muriéndose. Esperaba que más tarde que temprano.
Empezó a coger cada vez más impulso, mientras el columpio se elevaba más y más, y cada vez más alto. Llegó un punto en que tuvo la sensación de que el columpio iba a girar sobre sí mismo y fue en ese momento exacto, justo cuando su estómago le pidió que hiciera paso para dejar pasar el almuerzo, cuando ella se impulsó una vez más y saltó del columpio hacia el cielo.
Notó como su cuerpo se separaba del columpio, notó cada centímetro de su vestido separándose de la superficie porosa del columpio, pensó en caminar sobre el aire pero no podía; en cambio sí que podía volar, sentía como se elevaba cada vez más alto. Sentía los rayos del sol sobre su rostro, sentía cómo se bañaba en una piscina de luz y calor, cada vez más luz y más calor. Empezó a sudar, gotas de sudor resbalan por su frente. Parecía eterna aquella subida...
De pronto, aquella luz del astro rey se volvió blanca y de esa luz surgió una sombra. Un hombre, que se dirigía recto hacia ella y la llamaba por su nombre - Sofí, Sofí, cariño. Soy yo, soy papá. Cariño, mírame bien -, ella quería girar el rostro hacía atrás pero recordó que ella a donde quería ir era hacia delante, hacia arriba concretamente. Así que cogío fuerzas y miró, miró aquel rostro. Era exactamente igual al que su madre le había enseñado en fotos, pero tenía algo distinto, tenía la mirada triste. De repente, aquel hombre la abrazó y le dijo:
- Cariño, has venido. Has conseguido venir, pero ahora mismo no te toca estar aquí, no es tu hora. No puedo decirte lo que hay en el lugar del que vengo pero puedo asegurarte que no es nada malo, disfruta de todo cuanto puedas y sigue como hasta ahora; sin mirar atrás. Cariño, me alegro de verte, te quiero, adiós -. Y acto seguido la sombra de aquel hombre se desvaneció, ella sintió un calor inconmensurable en su corazón y sintío como caía, caía con tal delicadeza que decidió dormir un poco, sentía la necesidad de dormir. Horas más tardes se despertó en su cuarto, rodeada de su madre y sus dos tías. Todas hablando entre sí y suspirando. Cuando por fin consiguió abrir los ojos sin que sufriera con la luz de la habitación, su madre, que no se había separado de ella en toda la semana, empezó a dar gritos de alegría haciendo de dominio público el despertar de su hija. Sofí, por otra parte, se extrañó de la expectación que había causado su sueño y preguntó a qué se debía tal alteración, fue entonces cuando los presentes le explicaron que hacía una semana, cuando estaba jugando en el columpio, hubo un momento en el que resbaló del columpio y se dió un golpe fuerte en la cabeza. El doctor había dicho que probablemente no se despertaría pero como estaba viendo sí que lo hizo.
Cuando Sofí explicó lo que realmente había pasado todos se rieron, todos excepto su madre. Sus tías le explicaron que eso fue producto de los medicamentos e inyecciones que el doctor le había procurado pero que nada de eso había sido real. Sofí en cambia sabía que sí, que todo había sido muy real y cuando se lo contó a su madre en circunstancias más íntimas, ésta empezó a llorar y entre soñozos le explicó a Sofí que había soñado con su padre hace unos días y que, en sueños, éste le dijo que no se preocupara por Sofí que estaba bien y que de un momento a otro despertaría como si nada. Desde entonces madre e hija estuvieron más unidas que nunca y visitaban cada semana aquel columpio que tanto había hecho por su relación.


sábado, 20 de junio de 2009

Más puta que las gallinas, que aprendieron a nadar pa follarse al pato

Y lo que todos (o los cuatro gatos que leen esto) estabais esperando, la 4ª entrega de MUNDO GUARRONIIIL.


Primera entrega

Segunda entrega

Tercera entrega

1. Guarrus telarañus:

Todos tenemos una guarrus telarañus en nuestras vidas. Es la que es fea con avaricia pero va de guapa. Que digo yo que esta bien tener el ego un poco subido pero hay que ser consecuente con la realidad. Éstas evidentemente no lo son. Se creen las más guapas y las mejores en todo, bailan mejor que tú, se visten mejor que tú, se piensan mejor que tú, hablan mejor que tú, ligan más y mejor que tú...
Todo lo hacen mejor que tú. Muy probablemente hagan de feas gilipollas mejor que tú. Suelen ser bastante envidiosas y siempre le sacan defecto a todo y a todos. El modus operandi de estas tipas es el siguiente:
1. Fija su objetivo.
2. Hace que alguna amiga le presente al maromo.
3. Después de ver que el maromo se ha ido para OTRA chavala de SU grupo fija otro objetivo.
4. Se acerca ¿sigilosamente? a su presa... vuelve a hacer que alguna amiga le presente al tipo en cuestión.
5. El tipo en cuestión vuelve a pasar de ella ¿pero ella cede? No, no se rinde. Ella se refriega contra su pecho, contra su pierna (sí, se refriega pero el tío tiene una cara de asco de agárrate y no te menees); arriba y abajo, arriba y abajo cual perra en celo.
6. Entonces llega el momento del clímax, el tipo se vuelve y alegando que tiene que sacar a pasear al gato se va del bar. Ella se queda con dos palmos de narices, un calentón permanente y con telarañas en el...

Y así es el modus operandi de la guarrus telarañus; una tia pegajosa, fea y gilipollas.

Vestimenta:
Ropa interior:
- Aaaaaaaaaaaaaaaaaaggggggggghhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!
Ropa exterior:
- Pantalón ancho, para que no se noten las dos patas de guarro que tiene por piernas.
- Camiseta ancha, para que no se note el bulto en el estómago causado por el niño que se comió hace días.
-Manoletinas.
Complementos:
- Gafas de sol para ir a un bar...
- Bolso grande como ella sola...
- Tabaco.
- Pulseras que suenan cada vez que la borracha se cae al suelo y hace espasmos raros con los brazos.


"La única manera en que un hombre debe comportarse con una mujer es: haciendo el amor con ella, si es bonita, o con otra, si es fea.", Oscar Wilde.


2. Guarrus Signal:

- La tipa de la gran sonrisa. Es la más sonriente del bar. Déjate que te coja por banda y verás.
La Signal, tiene cierto aura encantador, suele soltar un aroma hechizador. Amigo, esta vez vas a ser tú el que te acerques a ella, pero ten cuidado tanta sonrisa y gentileza ocultan algo...
Es una cuentapenas!!!!!
Te va a amargar la noche cosa mala, es probable que te la acabes tirando sí, pero te va a dar una nochecita que pa qué. Te contará su vida, la vida de su ex, la vida de su ex-suegra, su ex-cuñá, bla bla bla... pero ahí aprovecharás tu oportunidad porque estará vulnerable y será un "túnoteescapasestanochevenpaacájamelga" de estas veces que no tendrás que pedirle que se vaya, acabará sintiéndose tan culpable que no tendrás que echarla de tu cama.

Vestimenta:
Ropa interior:
- Sujetador y braguitas de encaje.
Ropa exterior:
- Pantalones vaqueros un poco ajustados.
- Camisetas escotadas un poco ajustadas.
- Zapatos planos.

"No está mal ser bella; lo que está mal es la obligación de serlo.", Susan Sontag.

3. Guarrus suspiracus:

Dícese de la guarra que se pasa todo el día suspirando, que te la encuentras con aire melancólico (a veces con aire "cólico"), que te acercas porque nace en ti un sentimiento de preocupación hacia ella. Tiene cara de que le han dado plantón, pero no, es que la mu puta se esta haciendo la víctima. La víctima ¿de qué? ja! Intenta averiguarlo y caerás en su trampa. Te dará tanta pena que te acabarás acostando con ella (seguro que sería un suplicio para vosotros ¬¬) y así finalizará tú noche.

Vestimenta:
Ropa interior:
- Bragas y sujetador de H&M.
Ropa exterior:
- La camiseta más escotada que pudo comprarse.
- El pantalón más ajustado que pudo ponerse.
- Zapatos de tacón.

"La belleza es muy superior al genio. No necesita explicación.", Oscar Wilde.

sábado, 13 de junio de 2009

La triste historia de una historia triste

Érase una vez un escritor triste, en un solitario estudio, de la zona céntrica de su gris ciudad. Un día de cielo nublado, decidió sentarse junto a su televisor, para ver si viendo algún programa del corazón le venía de repente, la inspiración, su musa desnuda que hiciera que brotaran de él palabras de dura crítica social y a su vez rememorar tiempos pasados.
Durante un par de horas estuvo viendo tales programas, notaba cómo el cerebro empezaba a disminuir poco a poco, haciéndose cada vez más pequeños esos miles de filamentos neuronales que conectaban unos pensamientos con otros produciéndole un colapso mental. La pérdida de todo atisbo de lógica.


Ya no eran dos sino cuatro las horas que llevaba viendo aquel programa. De pronto se encontraba balbuceando cosas sin sentido como: "¡qué puta es la Bermúdez ésta!"...
El programa acabó, él se levantó y se dirigió a su mesa, abrió el portátil, se dispuso a escribir la mejor novela de su vida. Iría de algo triste, se sentía triste, desganado. Comenzó a darle vueltas, necesitaba encontrar un tema, después un comienzo y un final, y un nexo entre ambos.

Lo tenía claro, el tema sería su vida.

Hasta la fecha todo le había salido mal. Se divorció dos veces; habiéndolo perdido. Perdió su casa, después el coche, después la custodia de su hija Alisa y de su hijo Moriel, de dieciséis y cuatro años respectivamente. Perdió las ganas de trabajar, las ganas de vivir. Hasta que un día encontró una especie de relato corto en una libreta perdida, dentro de una de sus múltiples cajas marrón grisacéas carcomidas por el paso del tiempo y el esfuerzo del olvido. La caligrafía era conocida para él... y tanto, como que era suya. Recordó haber escrito un pequeño relato sobre la corta vida de un pez en una bañera, lo que le hizo ponerse a pensar. Le entró el gusanillo de la literatura, empezó a empaparse de libros sobre cómo escribir novelas, comenzó a leer todo tipo de novelas hasta poder definir el tipo de novela que él quería hacer. Entonces lo tuvo claro, simplemente quería plasmar sus ideas, sus sentimientos, su vida.

Nuestro simpático escritor se puso a pensar, sobre su vida, sobre cómo había llegado hasta aquel estudio vacío, sin recuerdos, no tenía nada excepto una foto de una familia feliz... Entonces volvió a tenerlo claro, necesitaba un giro dramático para su novela. Abrió el cajón más polvoriento de su mesa, cogió el revolver, giró la silla y mirando aquella fotografía, aquel recuerdo, apoyó la pistola sobre sus labios. No tuvo valor, cerró los ojos y disparó. Y a la luz de la televisión, aquella familia feliz vió cómo la sangre se desparramo por el suelo, llenando aquella tenue luz de la pantalla de su portátil...